¿Qué es la Comunicación No Violenta?
El autor y su motivacion

La Comunicación No Violenta fue desarrollada por Marshall B. Rosenberg, Doctor en psicología clínica, educador, y reconocido mediador en conflictos internacionales. En 1985 creó El Centro para la Comunicación No violenta (CNVC), una organización internacional con entrenadores en todo el mundo que promueve la formación en escuelas, prisiones, instalaciones de asistencia médica,  agencias de gobierno,  etc.

Marshall Rosenberg maduró la Comunicación No violenta desde un sincero y profundo deseo de aportar más compasión/comprensión a las relaciones humanas, y siendo consciente de los efectos negativos que genera el etiquetaje diagnóstico, llega a la convicción de que la creación de un mundo pacífico implica la eliminación de un lenguaje que crea culpa, vergüenza, juicios, crítica, y exigencias que contribuyen a la violencia en las relaciones humanas.

Justificación de la propuesta y exposición del proceso

La Comunicación No Violenta fue desarrollada por Marshall B. Rosenberg, Doctor en psicología clínica, educador, y reconocido mediador en conflictos internacionales. En 1985 creó El Centro para la Comunicación No violenta (CNVC), una organización internacional con entrenadores en todo el mundo que promueve la formación en escuelas, prisiones, instalaciones de asistencia médica,  agencias de gobierno,  etc.

Marshall Rosenberg maduró la Comunicación No violenta desde un sincero y profundo deseo de aportar más compasión/comprensión a las relaciones humanas, y siendo consciente de los efectos negativos que genera el etiquetaje diagnóstico, llega a la convicción de que la creación de un mundo pacífico implica la eliminación de un lenguaje que crea culpa, vergüenza, juicios, crítica, y exigencias que contribuyen a la violencia en las relaciones humanas.

La mayoría de nosotros estamos hambrientos y deseosos de habilidades que puedan mejorar la calidad de nuestras relaciones y que nos permitan profundizar nuestro sentido de poder personal o simplemente nos ayuden a comunicarnos de manera más adecuada y eficaz. Desafortunadamente, la mayoría de nosotros hemos sido educados, desde la más temprana infancia, a partir de modelos educativos y patrones que inducen a competir, juzgar, demandar y diagnosticar; a anticiparnos con opiniones precipitadas  y comunicar en términos moralizadores sobre aquello que está considerado como “bien” o “mal” en las relaciones humanas, en la manera de conducirnos, de mostrar nuestras preferencias y de hacer nuestras particulares elecciones personales. En el mejor de los casos, el modo habitual que tenemos de pensar y de hablar frena la comunicación y crea malentendidos o frustraciones. Y aún más, a menudo es causa de enfado, rabia y dolor hasta llegar a provocarnos reacciones de violencia. Incluso cuando las intenciones son buenas, se generan conflictos innecesarios.

La Comunicación No Violenta (CNV) cambia diariamente las relaciones de las personas que la aplican.  La CNV provee un método fácil de asimilar hasta llegar a la raíz de la violencia y del dolor emocional de un modo pacífico.

La CNV nos ayuda a

    • adentrarnos en nuestro interior y descubrir lo que está vivo, lo vital que hay dentro de nosotros
    • discriminar las necesidades básicas y humanas que nos mueven a actuar para satisfacer las necesidades descubiertas, en intentos que pueden resultar más o menos satisfactorios
    • aprender a desarrollar un lenguaje comunicativo de sentimientos y necesidades
    • expresar y escuchar más claramente lo que sucede en nuestro interior en cualquier momento dado.

En la CNVexpresar y escuchar son un binomio de relevancia cualitativa

1. expresar con “claridad” comporta:
    1. observar hechos, reacciones, gestos concretos, enfocando esta observación en la manera cómo afectan nuestro bienestar, en lo que ocurre realmente en una situación dada, en lo que dicen o hacen los demás sin incorporar ningún juicio ni evaluación de las personas implicadas
    2. explorar e investigar cómo nos sentimos una vez realizada esta observación
    3. explicitar cuáles de nuestras necesidades (valores, deseos, etc.) guardan relación con los sentimientos que han aflorado y hemos descubierto
    4. formular una petición muy específica centrada en lo que esperamos que realice la otra persona o nosotros mismos para enriquecer nuestra vida o la de ambos
2. escuchar empáticamente

al otro representa tratar de conectarnos e imaginar lo que puede estar diciendo, más allá de sus palabras o conductas, a través de traducir lo que hace o lo que dice en términos de:

    1. observaciones de hechos concretos que percibimos, escuchamos, valorando el motivo que estimula en la otra persona a responder de esa manera
    2. sentimientos que imaginamos puede estar sintiendo
    3. necesidades que captamos puede estar necesitando
    4. petición, una vez hemos verificado suficientemente, que lo imaginado y percibido se ajusta a lo que el otro está experimentando (necesidades, sentimientos…)

Cuando reconocemos, comprendemos y atendemos nuestras necesidades, desarrollamos unos cimientos sólidos, construimos  una base emocional compartida que facilita unas experiencias relacionales más satisfactorias. Al examinar y atender las necesidades no satisfechas que yacen detrás de lo que pensamos, hacemos o decimos, CNV ayuda a reducir hostilidad, curar el dolor y fortalecer relaciones profesionales y personales, respecto a uno mismo o con los demás.

La aplicación de la CNV a nuestra vida y a las relaciones internacionales

Siempre que aplicamos la CNV a nuestras relaciones interpersonales -ya sea con nosotros mismos, con otra persona o con un grupo, en les diferentes etapas del ciclo vital-, conectamos necesariamente con nuestra compasión natural y más auténtica. Se trata, pues, de un enfoque que puede aplicarse de manera efectiva a todos los niveles de comunicación en las situaciones y edades más diversas:

    • relaciones íntimas ;
    • familia y escuela;
    • organizaciones e instituciones;
    • terapia y asesoramiento psicológico;
    • negociaciones diplomáticas y comerciales, disputas y conflictos de todo tipo…

La CNV se utiliza actualmente en todo el mundo como un valioso recurso para aquellas comunidades que se enfrentan a conflictos violentos y a graves tensiones étnicas, religiosas o políticas. En este sentido y a modo de ejemplo, es conocida la trayectoria que sigue su utilidad en “la mediación de conflictos” en Israel, entre las autoridades palestinas, en Nigeria, Ruanda, Sierra Leona y otros lugares.