Prácticas restaurativas en centros educativos
Una forma de cuidar la convivencia poniendo en el centro las relaciones, la participación, la responsabilidad y la reparación del daño.
Las prácticas restaurativas ayudan a construir comunidades educativas en las que las personas puedan sentirse escuchadas, participar y afrontar las dificultades de una manera más dialogada y cuidadosa.
Más que intervenir cuando aparece un conflicto
Las prácticas restaurativas no empiezan cuando surge un conflicto. Forman parte de una manera de construir comunidad y cuidar las relaciones en el día a día.
Ayudan a crear espacios donde las personas pueden participar, expresarse y escucharse, favorecen el sentimiento de pertenencia y permiten desarrollar capacidades para afrontar las dificultades de forma dialogada.
Y cuando se produce un conflicto o un daño, ofrecen procesos que permiten comprender lo ocurrido, escuchar su impacto, asumir responsabilidades y buscar formas de reparación que tengan en cuenta a las personas y a la comunidad.
¿Qué pueden aportar a una comunidad educativa?
Fortalecer los vínculos
Cuidar las relaciones entre alumnado, profesorado, familias y otras personas de la comunidad educativa.
Construir comunidad
Favorecer la participación, el sentimiento de pertenencia y la corresponsabilidad.
Prevenir conflictos
Crear espacios de diálogo y desarrollar habilidades que permitan abordar las tensiones antes de que escalen.
Afrontar los conflictos de otra manera
Pasar de una mirada centrada únicamente en la norma y la sanción a otra que también pregunta qué ha ocurrido, quién se ha visto afectado y qué se necesita.
Reparar el daño
Generar procesos en los que puedan escucharse los impactos, asumir responsabilidades y buscar acciones que contribuyan a la reparación.
Desarrollar una cultura restaurativa
Ir más allá de aplicar herramientas puntuales para incorporar progresivamente otra manera de entender y cuidar la convivencia.
DE LA MIRADA A LA PRÁCTICA
¿Cómo se lleva a la práctica?
La mirada restaurativa
La mirada restaurativa puede tomar formas diferentes según la realidad y las necesidades de cada comunidad educativa.
Puede concretarse en círculos para construir comunidad, círculos de diálogo, conversaciones restaurativas, procesos para abordar conflictos o reparar daños, formación y acompañamiento a equipos educativos y trabajo con alumnado y familias.
Más que aplicar una herramienta determinada, se trata de desarrollar progresivamente una cultura basada en el diálogo, la participación, la responsabilidad y el cuidado de las relaciones.
Cuando cuidamos las relaciones, cambia nuestra forma de afrontar los conflictos.
Prácticas restaurativas y Comunicación NoViolenta
En la ACNV acercamos las prácticas restaurativas desde nuestra experiencia en Comunicación NoViolenta, mediación y facilitación de procesos de diálogo.
Son enfoques diferentes que comparten un amplio territorio: la escucha, la comprensión de lo que está ocurriendo, la atención al impacto, las necesidades de las personas, la responsabilidad y el cuidado de los vínculos.
La Comunicación NoViolenta aporta herramientas especialmente valiosas para sostener estas conversaciones y favorecer la conexión incluso cuando existen desacuerdos, tensión o daño.
¿Queréis explorar esta mirada en vuestro centro?
Si formáis parte de una comunidad educativa y queréis conocer mejor las prácticas restaurativas o explorar posibilidades de formación o acompañamiento, podéis contactar con la ACNV.
Contadnos qué necesita vuestro centro y valoraremos juntas qué posibilidades podemos ofrecer.